AUDITORÍA DE OXÍGENO

El oxígeno es uno de los parámetros primordiales que controlar en la vinificación, ya que puede contribuir a “crear” el vino o bien a “destruirlo”, en función de las cantidades aplicadas y de los momentos del aporte. En cada fase de la vida del vino, su impacto puede influir en los aromas, el color o incluso en la estructura de un vino. Para que el oxígeno sea beneficioso para el vino, resulta indispensable controlar los aportes. Pero estos han de variar en función del tipo de vino y de su fase de elaboración. Un conocimiento apropiado, junto con la utilización de herramientas de medida y de control precisas y polivalentes, como los analizadores NomaSense O2, constituyen un modo de gestionar mejor este parámetro a lo largo de la vida del vino. La auditoría de oxígeno que proponemos tiene por objetivo ayudar a mejorar el control y el dominio sobre los aportes de oxígeno en todas las etapas de la elaboración del vino. Gracias a un conjunto de consejos y soluciones, pueden establecerse unas prácticas idóneas que permitan la obtención de vino de una calidad óptima.